3 de febrero de 2019

144ª noche - El extraño caso del disco chino

Hace unos días vi este anuncio:




Joom es una tienda de Internet que ya conocía, he comprado ahí algunos accesorios de relojería. Ya conocemos la pésima calidad de los productos baratos que vienen de China, pero siendo de una marca —Toshiba— pensé que sería un estándar y que podría fiarme, tengo varios discos Toshiba Canvio comprados en Amazon o MediaMarkt y hasta ahora estoy satisfecho. Así que hice el pedido, y el aparato no tardó demasiado: un mes. Normal; viene de China y con portes gratuitos. No había prisa. 



Recibo la famosa cajita verde de Toshiba.  El aspecto del disco es casi igual que los otros que tengo y es Made in China, por supuesto. De los tres que ya tenía y van bien, uno es de Filipinas y los otros dos también Made in China. Los tres tienen dentro un pequeño disco con motor, que vibra al girar cuando se conecta. 

Cuando conecto el nuevo disco al PC, la decepción. Parece que quiere funcionar, pero no, parece que no va... No va. La unidad de disco aparece pero sólo como una letra. Ni hay volumen, ni posibilidad de hacer nada, ni formatear, nada de nada. Mala suerte, pienso. Es el momento de probar la garantía. 

Relleno el formulario de reclamación por Internet y me contestan al momento, pidiendo un vídeo del problema (?),  envío lo que se me ocurre e inmediatamente acuerdan la devolución íntegra del importe. Ahí no tengo queja. Cuando pregunté qué hacer con el disco averiado, me dijeron que no tenían interés, así que decidí abrirlo, a ver si averiguaba algo. ¡¡Y vaya si averigüé!! 



Al abrir la caja me quedé de piedra: lo único que tiene dentro es un pendrive y un trozo de hierro pegado con silicona para hacer peso y simular que contiene un disco duro. 



No sé si ya existe la tecnología para que un simple pendrive tenga 2 TB de capacidad. Quizá sí, no estoy seguro. Lo que no tiene ninguna explicación es meter un pendrive del tamaño de un pulgar y de pocos gramos de peso en una caja de 3x8x12 cm y añadirle un trozo de hierro de más de 100 gramos innecesariamente, ni poner  en el paquete un cable de USB a SATA3, para dentro de la caja volver a transformar el SATA3 en USB. Hay una clara intención de engañar aparentando que la caja contiene un disco duro de 2,5 pulgadas.



Y mi pregunta es: ¿se trata de un disco Toshiba fraudulento (no es Toshiba sino una falsificación) o es que ahora Toshiba (y quizá otros fabricantes) hace los discos así?  ¿Alguien lo sabe?

He preguntado a la empresa Toshiba. Si me contestan, lo explicaré aquí. 

1 comentario:

JUAN PAN GARCÍA dijo...

¡Hola, Fernando! He leído con interés este artículo y no me sorprende nada. Hoy todo es un engaño. Incluso en las tiendas como El Corte Ingles venden prendas chinas a precios europeos, ya da lo mismo ir a una tienda española que directamente a un bazar chino.
Se equivocó el ministro francés Alain Pierrefite cuando en los años 60, a punto de alcanzar el mundo los cuatro mil millones de habitantes, escribió el libro "Cuando China despierte". Él vaticinaba que a causa del hambre de los mil millones de esclavos chinos nos invadirían militarmente; pero la invasión ha sido pacífica, industrial y económica. El mundo sigue a pesar de haber doblado la población desde entonces. El soborno y la corrupción política es patente, pues de otra forma sería imposible que sucedieran casos como el que has contado. Pero hoy nadie se opone al gigante chino. Cada día se abren más bazares, donde la mayoría de las veces no te dan recibos de compra ni declaran la venta. Bueno, perdona por este rollo. Un abrazo.