El epitafio © Fernando Hidalgo Cutillas - 2011

Los mejores cuentos y fábulas en un solo tomo

Leía yo la prensa, sentado en un banco del parque, cuando se acercó un hombre a pedirme fuego. Por no ponerme a buscar el encendedor en los bolsillos le di mi cigarro, para que encendiera el suyo con la brasa. El sujeto la arrimó, aspiró un par de veces y, al devolverme el purito, me dijo: "No deberías fumar, amigo". En respuesta di una profunda calada, con gesto de satisfacción. "No, en serio —insistió el tipo—,¿tú te has visto en el espejo?". Sospeché que el hombre no estaba en sus cabales y, desentendiéndome, volví a la lectura. Pero él siguió insistiendo: "Has conocido a fumadores que hayan muerto del pulmón, ¿verdad? ¡Cáncer! ¡Terrible...!". 
